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¿Tienes celulitis? Guía para atenuarlas

  • Dato claro: dermatólogos explican que no tiene solución pero sí la puede atenuar.

Por Francisca Orellana

¿Se sienta y se le pone la piel de la pierna con pequeños surcos? ¿O no le gusta ponerse pantalones blancos porque se le trasluce la celulitis? Son problemas que viven a diario hombres y mujeres y que han provocado una verdadera locura en la compra de productos que ayuden a eliminarla.

De hecho, el último estudio de la empresa de investigación de mercado Euromonitor International sobre la categoría de venta de productos anti celulitis, se compraron en Chile más de US$21 millones en cremas, geles, lociones que promuevan este fin, y se espera que a 2022 se superen los US$ 23 millones.

Conocida en el mundo médico como lipodistrofia ginecoide, hay un dato que hay que tener claro: no tiene solución de por vida, sino sólo preventiva o la disminuirá en algo si se cuida, porque, aunque se suele asociar a un factor como la obesidad o sobrepeso, lo cierto es que también viene de genética. “Es una condición personal, que inclusive afecta a casi el 90% de las mujeres, aunque sean sanas y nutricionalmente equilibradas”, detalla el dermatólogo y docente de la Universidad San Sebastián, doctor Francisco Chávez.

“Por eso es importante saber qué tanta es la celulitis que tengo, y qué tratamiento es lo que más conviene”, explica Natacha Quezada, dermatóloga especialista en dermatocosmiatría en Red de Salud UC Christus y de la clínica Dermaline. Detalla que la mejor forma de reconocerla es por su tipificación:

  • Grado 1: Esta incipiente, la piel es lisa y prácticamente no hay rastro de piel de naranja.
  • Grado 2: Es la etapa inicial: “si vas a caminando no se ve, pero si contrae un poco la pierna, aparece”, comenta
  • Grado 3: Quezada dice que la paciente tiene pocas hendiduras o profundidades como la piel de naranja, pero se marca y se agrava cuando se aprieta la piel.
  • Grado 4. “Acá ya es el más grave. Se ven agujeros bien profundos sin necesidad de tocar la pierna, por ejemplo. Acá las personas no quieren colocarse pantalones claros porque se trasluce y se ve la celulitis”, detalla. A veces pueden doler.

Las cremas y masajes: toda ocasión

“El uso de cremas hidratantes, reafirmantes o anti celulíticas debe ser a diario, porque hay que ayudarla a que esté hidratada y esté más elástica, de esa forma ayudamos a que esté más firme y la grasa no se va a desparramar. Y hay que hacerse masajes o drenajes linfáticos para mejorar la circulación”, dice Quezada.

Un ejemplo de ello es el gel Corporal Body Wrap Reafirmante de Farmacias Knop ($5.690). “Viene con Centella Asiática que reduce la piel de naranja, protegiendo el tejido vascular, estimula la síntesis de colágeno y activa la circulación. Mejora la textura y elasticidad de la piel, reafirma y, combate la flacidez, al interrumpir el proceso patológico celulítico y mejorar la hidratación, aspecto y consistencia de la piel”, dice María Elena Rudolphi, químico farmaceuta de Farmacias Knop. Agrega que es útil aplicar un masaje diario de 15 minutos para optimizar su resultado.

Beauté Pacifique Chile también tiene un gel Anticelulítico ($31.900), que viene con cafeína activa para que la piel gaste más energía y evite depósitos de grasa. “Se recomienda usarlo después del baño porque el calor de la ducha aumenta la circulación sanguínea y permite una mejor penetración del producto. Se puede aplicar con un roller o con pellizcos porque activan la circulación sanguínea y que el producto penetre mejor en la piel”, comenta Nicole Baumgartner, gerente General de Beauté Pacifique Chile. Mientras que Biotherme tiene el gel reductor concentrado ($33.990 en Ripley), con cafeína pura y un extracto de alga coralina.

Si quiere usar una barra sólida, está la Buffy Body Butter de Lush (desde $7.900). “Por medio de movimientos circulares, se aumente la circulación del organismo. Hidratamos y exfoliamos suavemente la piel, mientras estás en la ducha”.

Si lo que busca es prevenir y atacar cuando se está en la fase 1 y 2, están los dispositivos masajeadores para la casa como Lilu II de La Forett ($249.990), que viene con terapia ultrasónica, radiofrecuencia y fotones. “En forma combinada y de uso permanente en el hogar nos otorgan un hábito que producirá un efecto de reducción y de mantención del resultado en forma permanente. Se trabaja sobre la retención de líquido y flacidez, mientras que los fotones reducen la inflamación y entregan más oxigeno a la célula”, dice Alan Power, de La Forett.

Las radiofrecuencias

Las tecnologías profesionales ayudan a atenuar las celulitis más severas, cuando ya se marca en nuestra piel de forma evidente. “Se agregan el uso de una serie de dispositivos médicos que han evidenciado científicamente resultados más o menos plausibles en reducción de la Celulitis, siendo las más utilizadas la Radiofrecuencia (Tripollar – Octopollar – etc), la Criolipólisis, la terapia por presión negativa local (Vacuum therapy), el ultrasonido HiFU (High Frequency Ultrasound), etc”, explica Chávez.

Una de ellas es la lipoescultura sin cirugía, que por medio de la radiofrecuencia. “Elimina los adipocitos de grasa de la celulitis. La radiofrecuencia traspasa las capas de la piel y va quemando la grasa, la cual es eliminada por la orina. No duele”, dice Pamela Barrientos, directora de la Clínica Nutrición Cuerpo y Alma. Agrega que, en general, los resultados son variables. “En un 70% las pacientes reducen considerablemente la celulitis, un 20 % no observa cambios considerables y un 10% no presenta cambios”, detalla. Los planes van desde los $380.000.

Otro ejemplo es Velashape III Evolution, de la Clínica Donka Avdaloff. “Combina energía infrarroja, radiofrecuencia bipolar, succión y masaje subdérmico. Ataca los síntomas del grado tres y cuatro. Los resultados son muy buenos, retrocediendo del estadio 4 al 2, en que solo aparece cuando presionamos la piel”, detalla Donka Avdaloff, directora de clínica. Las ocho sesiones cuestan $450.000.

Con cirugía

“Cuando la celulitis está muy dura, se puede despegar con una microcirugía. Cuestan entre $300.000 y $500.000 porque depende del estado de la piel de la persona, pero se hace una sola vez”, explica Quezada.

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