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La obesidad complica el embarazo y aumenta riesgos

Un alto porcentaje de los embarazos de obesas llega a feliz término; no obstante, esta condición no debe pasarse por alto, ya que la obesidad y el aumento excesivo de peso durante el periodo de gestación constituyen algo que reviste cierta seriedad y puede producir complicaciones, tanto para la como para el bebé.

De cada cinco mujeres, una presenta sobrepeso al momento de quedar embarazada. Si la madre presenta exceso de peso, no es recomendable intentar perderlo durante el embarazo. Así lo refieren diferentes expertos y debe ser tomado en cuenta, comparte Torres.

Desde la Fundación Torres-Picón, dan los siguientes tips:

-Incluso antes de estar embarazada, si la madre está excedida de peso debe procurar cambiar su estilo de vida, mejorar su salud y seguir los consejos de un especialista para establecer un plan con todas las previsiones del caso, a fin de que su embarazo se inicie con suficiente margen de seguridad.

– Este plan debe incluir el consumo de ácido fólico y vitaminas prenatales, las cuales actúan como prevención de malformaciones congénitas, entre ellas la espina bífida, uno de los mayores riesgos en los embarazos de mujeres obesas. Estos suplementos, tomados tres meses antes de la concepción y siempre bajo la estrecha vigilancia del médico, minimizan cualquier riesgo de sufrir complicaciones durante la gestación.

– Si la madre presenta exceso de peso, no es recomendable intentar perderlo durante el embarazo; lo apropiado es controlar el peso que se gana y asegurarse de que se ingiera una alimentación rica en nutrientes.

– La ayuda del nutricionista puede ser de gran valor, ya que éste puede recomendar a la gestante un régimen alimenticio balanceado, que incluya fibras, proteínas carbohidratos y grasas en proporciones adecuadas.

– Es aconsejable realizar algún tipo de ejercicio suave, como dar un paseo de unos veinte minutos después de cada comida. Las tareas del hogar, como lavar la ropa o arreglar la casa después de la comida, también ayudan a quemar calorías y a mejorar la condición física.

Riesgos para el bebé

Muerte fetal tardía, es decir, después de las veinte semanas de embarazo: un estudio realizado en bovinos determinó que el exceso de ácidos grasos afecta al ovario, provocando esterilidad o, en caso de lograrse el embarazo, deteriorando la calidad de los embriones; en este caso, el feto podría no sobrevivir.

Hasta ahora no se ha confirmado este fenómeno en seres humanos, pero podría ser la explicación detrás de muchos embarazos malogrados.

Obesidad infantil y riesgo de diabetes: los bebés excedidos de peso al nacer, como sucede con muchos hijos de madres obesas, tienden a sufrir sobrepeso en la infancia, lo que podría conducirlos a padecer diabetes tipo 2.

Lesiones durante el parto: los bebés de madres obesas suelen ser muy grandes; por otro lado, la madre obesa puede no tener la capacidad o fuerza para dar a luz, lo que provoca que el trabajo de parto se prolongue, que se presente sufrimiento fetal o que el bebé no pueda salir del canal vaginal, lo que haría necesario practicar una cesárea de emergencia a la madre.

Malformaciones, espina bífida y otras enfermedades: los hijos de madres obesas son dos veces más propensos a padecer de este tipo de problemas, malformaciones en el cerebro, las meninges u otros defectos del tubo neural; igualmente corren riesgo de sufrir malformaciones cardíacas o en las extremidades, asma, labio leporino y paladar hendido.

Riesgos para la madre

-Preeclamsia e hipertensión arterial: las mujeres que sufren hipertensión durante el embarazo corren el riesgo de presentar un parto prematuro o de que su bebé tenga un bajo peso gestacional. Si el problema se agudiza, alrededor de los cinco meses de embarazo puede presentarse una preeclampsia, la cual pone en peligro las vidas tanto de la madre como del bebé, en este caso se hace necesario practicar una cesárea.

Diabetes gestacional: es cuando el organismo de la futura madre no es capaz de controlar sus niveles de glucosa y el azúcar en sangre se eleva; el resultado es la macrosomía fetal, es decir, el bebé gana más peso de lo deseable y es muy grande para su edad gestacional. Se calcula que una tercera parte de las mujeres que padecen diabetes gestacional, en algún momento de su vida también desarrollarán una diabetes tipo 2.

Se ha calculado que cada punto de sobrepeso en el índice BMI incrementa en un 4% las probabilidades de que una cesárea sea necesaria, aumenta las probabilidades de complicaciones tanto para la madre como para el bebé, y pone en riesgo la vida de ambos.

-No es poca cosa preocuparnos por nuestra propia salud así como ser cuidadosos y preventivos con la de nuestros hijos, ya nacidos o en camino de nacer. Antes de un embarazo planificado, y en cualquier caso de embarazo, es indispensable y necesario estar en consulta o control médico, señala Pedro J. Torres, directivo y creador de la Fundación Torres-Picón, dedicada a promover la prevención de la obesidad infantil, igual que la cultura, las artes y la educación como medios para la superación personal y colectiva.

Fuente: www.informe21.com

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