IKEA PS llega a Chile: 30 años desafiando las reglas del diseño
¿Qué pasa cuando una lámpara puede doblarse, un banco puede mecerse, una silla puede colgarse o un sillón puede transformarse? La respuesta está en IKEA PS 2026, la décima edición de una de las colecciones más experimentales de IKEA, que acaba de llegar a Chile con una selección de sus diseños más icónicos.
Con tres décadas de historia, IKEA PS nació como un espacio para explorar nuevas ideas y llevar el concepto de Diseño Democrático a terrenos menos convencionales. La nueva colección mantiene ese espíritu, pero incorpora un elemento que marca esta edición: “Playful functionality” o funcionalidad divertida.
El lanzamiento oficial en Chile se realizó el martes 11 de agosto en IKEA Parque Arauco Oriente, donde representantes de IKEA, de la Asociación de Diseño e Interiorismo de Chile (AdDI) y distintos especialistas analizaron el vínculo entre diseño, innovación y funcionalidad.
La actividad incluyó además un recorrido por un espacio especialmente ambientado con productos de IKEA PS 2026, permitiendo conocer de cerca algunas de las soluciones que propone la colección.
Diseño que invita a jugar
Entre las piezas que ya pueden encontrarse en Chile destacan un sillón con cojines inflables, sillas y mesas plegables, además de lámparas capaces de transformarse y distintos elementos decorativos que buscan cambiar la relación cotidiana con los objetos.
La propuesta parte de una idea sencilla: un objeto puede cumplir su función y, al mismo tiempo, sorprender.
Así, una mesa puede dejar de ser simplemente una superficie; una lámpara puede modificar su posición; una silla puede colgarse y un banco puede incorporar el movimiento como parte de la experiencia.
La estética lúdica no significa, sin embargo, dejar de lado la utilidad. Detrás de cada pieza existe una búsqueda por desarrollar soluciones prácticas, fáciles de utilizar y capaces de adaptarse a hogares donde el espacio debe cumplir múltiples funciones.
“IKEA PS representa muy bien nuestra forma de entender el diseño, con soluciones pensadas para hogares reales y espacios pequeños, que combinan funcionalidad y creatividad para generar emoción y alegría en nuestros espacios”, explica Julia Becerra, gerente de Diseño para Chile y Colombia de IKEA.
La ejecutiva agrega que esta edición invita a “jugar”, experimentar con el color y sumar elementos que permitan que los espacios reflejen la personalidad de quienes los habitan.
30 años de experimentación
Aunque IKEA PS puede parecer una colección reciente por su estética y su presencia en redes sociales, sus orígenes se remontan a 1995, cuando fue presentada en la Feria del Mueble de Milán.
Desde entonces, la colección se ha convertido en una especie de laboratorio creativo dentro de IKEA, permitiendo experimentar con materiales, formas, colores y nuevas maneras de utilizar objetos cotidianos.
El objetivo siempre ha estado vinculado al concepto de Diseño Democrático: crear soluciones atractivas e innovadoras que, al mismo tiempo, sean funcionales y accesibles para un público amplio.
Tres décadas después, esa filosofía continúa vigente.
Cuando el hogar también habla de quiénes somos
Para el diseñador de interiores y objetos Kai Gildemeister, uno de los principales atractivos de IKEA PS 2026 está precisamente en la posibilidad de utilizar los objetos como una forma de expresión personal.
“Desde la mirada del diseño, lo que destaca de IKEA PS es que nos invita a atrevernos a mostrar nuestra personalidad a través de los objetos y de nuestros espacios”, señala.
Colores, texturas, formas geométricas y mecanismos inesperados se combinan en una colección que busca que los hogares sean algo más que funcionales.
La propuesta cobra especial relevancia en espacios reducidos, donde cada objeto debe aprovechar bien sus dimensiones y, al mismo tiempo, responder a distintas necesidades. En ese contexto, IKEA PS plantea que vivir en pocos metros cuadrados no significa renunciar al diseño, al color ni a los objetos que nos gustan.
Funcionalidad, pero con personalidad
La décima edición de IKEA PS apuesta así por una idea que puede parecer contradictoria, pero que define buena parte de sus diseños: hacer que lo práctico también pueda ser entretenido.
Son piezas pensadas para adaptarse, transformarse y sorprender, pero que mantienen como punto de partida una necesidad concreta del hogar.
Después de 30 años de experimentación, IKEA PS vuelve a desafiar la idea de cómo deberían ser los objetos cotidianos. Esta vez, con una invitación clara: que el hogar sea funcional, sí, pero que también tenga espacio para jugar, experimentar y mostrar quiénes somos.

