¿Tu perrito está un poquito «gordito»? Por qué amarlo de verdad significa cuidar su peso (y 3 mitos que debes olvidar)
Seamos honestas: esos ojitos que nos piden un pedacito más de queso, o esa pancita adorable que nos dan ganas de apretar, son difíciles de resistir. A veces, el amor se confunde con «un premio más».
Pero hay una realidad que nos debe hacer reflexionar: en Chile, casi 4 de cada 10 perros tienen sobrepeso. Y no se trata de estética; se trata de salud. El exceso de peso en nuestras mascotas puede derivar en diabetes, problemas articulares (¡adiós a los paseos largos!) y acortar significativamente su expectativa de vida.
Como nos pasa a nosotras, quererlos sanos es la forma más pura de amor. Por eso, hablamos con Isabel Trujillo, especialista en nutrición de mascotas, para que nos ayude a ver más allá de la báscula y a derribar esos mitos que circulan en redes sociales.
La prueba de la mano en casa: ¿Cómo saber si tiene sobrepeso?
No necesitas ser veterinaria para hacer una primera evaluación. La experta nos da una guía sencilla para revisar a tu peludo en casa:
- El tacto: Debes poder palpar sus costillas con una ligera presión, similar a cuando pasas la mano por el dorso de tu propia mano (donde se sienten los huesos, pero hay una fina capa de piel/músculo). Si tienes que hundir los dedos para encontrarlas, hay exceso de grasa.
- La vista desde arriba: Al mirar a tu perro desde arriba, debería notar una ligera curvatura hacia adentro a la altura de la cintura (no debe ser un rectángulo perfecto).
- La vista de perfil: Su abdomen debe estar recogido hacia arriba, no colgando hacia el suelo.
💡 Tip de Más Liviano: Si notas que tu perro supera en un 10% o 20% su peso ideal, no lo pongas a «dieta de hambre». La solución está en la calidad de lo que come y en ajustar las porciones a su nivel de actividad real, no a su apetito.
Fastcheck: Derribando 3 mitos de internet sobre los perros «gorditos»
Las redes están llenas de consejos bien intencionados, pero a veces erróneos. La especialista aclara las dudas más frecuentes:
- Mito 1: «Es que es de esta raza y son así de robustos».
Realidad: Si bien algunas razas tienen predisposición a ganar peso, la genética no es una sentencia. El factor determinante siempre será el balance entre las calorías que ingiere y las que gasta. - Mito 2: «Se engordó solo porque lo castramos».
Realidad: La castración puede disminuir ligeramente el metabolismo, pero el sobrepeso no es una consecuencia automática. Ocurre cuando, tras la cirugía, no ajustamos la cantidad de comida a sus nuevas necesidades energéticas. - Mito 3: «Come muy poco, no sé por qué engorda».
Realidad: No es solo el volumen, es la densidad calórica. Un alimento de baja calidad puede obligar al perro a comer más para nutrirse, o uno muy calórico puede engordarlo con pocas croquetas. Leer la etiqueta nutricional es una decisión de salud.
Nutrición que cura: El poder de los ingredientes reales
Si tu perro necesita bajar esos kilitos, el cambio debe ser inteligente. Los expertos recomiendan fórmulas diseñadas específicamente para el manejo de peso, que prioricen la proteína de alta calidad para mantener la masa muscular mientras se reduce la grasa.
Por ejemplo, existen opciones como ACANA™ Light & Fit Recipe (con un 60% de ingredientes de origen animal, verduras y sin cereales añadidos) u ORIJEN® Fit & Trim (con un 85% de ingredientes de aves y pescado de alta calidad), que ayudan a controlar el peso sin sacrificar la salud de su piel, pelaje o sistema inmunológico.
Nota: Siempre consulta con tu médico veterinario de confianza antes de hacer un cambio drástico en la dieta de tu mascota.
El enfoque «Más Liviano»: Amor en movimiento
En nuestro blog creemos que el bienestar es un todo. A veces, el mejor premio para tu perro no es una galleta extra, sino 15 minutos adicionales de juego, un paseo por un parque nuevo o una sesión de cepillado y masajes.
Cuidar su peso es regalarle más años de corridas, lamidas y compañía incondicional. Y eso, hermanas, no tiene precio.
¿Y tú, qué opinas?
¿Ya hiciste la «prueba de la mano» con tu peludo? ¿Eres del team «un premio no hace daño» o ya ajustaste su alimentación para que esté más activo?
¡Te leemos en los comentarios! Cuéntanos tus trucos para mantener feliz y sano a tu mejor amigo y sigamos compartiendo esos datos que hacen nuestra vida (y la de ellos) más saludable y, por qué no, más liviana.

