Salud masculina: 5 consejos para comenzar el año
Con el inicio del nuevo año, llega la oportunidad perfecta para reflexionar sobre la salud masculina y adoptar hábitos que marquen la diferencia. Aunque hombres y mujeres comparten casi todo el mismo ADN, cuando se trata de bienestar existen factores que los diferencian.
“Ellos tienen un sistema inmunológico menos activo, más tendencia a desarrollar enfermedades cardíacas tempranas e incluso un envejecimiento cerebral más acelerado”, comenta el doctor Carlos Ulloa, Miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife.
Mientras las campañas más comunes enfocadas en hombres refuerzan la importancia de la
prevención del cáncer de próstata, también resulta importante hablar sobre otros aspectos
sensibles. “Los hombres tienden a buscar atención médica con menos frecuencia o retrasan el
diagnóstico, lo que puede llevar a complicaciones”, alerta Ulloa.
A continuación, se presentan las particularidades del cuerpo masculino y algunas
recomendaciones que pudieran potenciar su salud:
- El sistema inmunológico masculino es menos “intenso”
La testosterona, principal hormona masculina, puede volver el sistema inmunológico menos
activo, mientras que el estrógeno —predominante en las mujeres— estimula las células de
defensa. Esta diferencia ayuda a explicar por qué ellas suelen presentar respuestas inmunes
más eficaces, mientras que ellos muestran mayor vulnerabilidad
Las hormonas sexuales influyen en la inmunidad y en la vulnerabilidad a ciertas enfermedades
infecciosas especialmente por virus. Los estrógenos femeninos pueden modular la respuesta
inmunitaria de forma distinta a la testosterona de los hombres. Esa fue la conclusión del
estudio publicado en Nature Reviews Immunology, que refuerza que el sexo biológico influye
en la respuesta inmunológica, ya que los hombres tienden a tener peores desenlaces en
enfermedades como la gripe y el COVID-19 debido a estas variaciones hormonales y genéticas.
Qué se puede hacer: “Además de mantener las vacunas al día, es importante cuidar el sueño,
ya que la falta de descanso también impacta en la inmunidad. Del mismo modo, una
alimentación saludable contribuye al buen estado del intestino, que constituye la primera
barrera contra los agentes externos. Por eso, resulta fundamental incluir fibras, probióticos,
vitaminas y minerales en la dieta”, señala Ulloa. - Infarto y Accidentes Cerebrovasculares aparecen antes
Los hombres tienden a desarrollar enfermedades cardiovasculares entre 10 y 15 años antes
que las mujeres, según una revisión publicada en el Journal of Cardiovascular Development
and Disease. Una de las posibles razones es que el estrógeno, presente en las mujeres hasta la
menopausia, ayuda a proteger los vasos sanguíneos y a mantener niveles más equilibrados de
colesterol, retrasando la aparición de problemas cardíacos.
Qué se puede hacer: “Es imprescindible realizar un chequeo médico anual para evaluar los
niveles de colesterol y la presión arterial, además de mantener un estilo de vida activo y
saludable”, indica Ulloa. Según el médico, también es importante recordar que, muchas veces,
el ataque cardíaco no presenta síntomas evidentes; puede manifestarse con dolor en la mandíbula, sudor frío, cansancio o malestar en el cuello o la espalda. Ante cualquier señal
sospechosa, se debe buscar atención médica inmediata.
- Su cerebro envejece más rápido
Una investigación publicada en Alzheimer’s & Dementia analizó cómo las diferencias entre
hombres y mujeres influyen en la capacidad del cerebro para resistir los efectos del
envejecimiento y del Alzheimer. Los resultados muestran que, en promedio, las mujeres tienen
una mayor protección cognitiva, lo que se refleja en un mejor desempeño en tareas de
memoria —especialmente verbal y episódica— incluso en edades más avanzadas.
Esa diferencia podría ayudar a explicar por qué ellas suelen presentar deterioro cognitivo y
demencia más tarde, según los autores del estudio. Sin embargo, aún existen controversias y
se necesitan más investigaciones para confirmarlo.
Qué se puede hacer: “En el día a día, conviene practicar ejercicios físicos y mentales, mantener
una buena calidad de sueño y consumir alimentos o suplementos que sean buenas fuentes de
omega-3 y antioxidantes, que también contribuyen al buen funcionamiento cerebral”,
recomienda el médico especialista de Herbalife. - La apnea del sueño es más común en ellos
La apnea obstructiva del sueño es entre dos y tres veces más frecuente en hombres que en
mujeres, según una revisión publicada en Frontiers in Physiology. Esta diferencia se debe a
factores hormonales y anatómicos, y la condición está asociada con obesidad, hipertensión,
resistencia a la insulina y más riesgo cardiovascular.
Mientras el estrógeno y la progesterona ayudan a proteger a las mujeres antes de la
menopausia, la testosterona y la anatomía de las vías respiratorias masculinas —generalmente
más largas y de mayor diámetro, además de una mayor propensión a la acumulación de tejido
en el cuello— aumentan el riesgo de interrupciones respiratorias durante el sueño.
Qué se puede hacer: Mantener un peso saludable y un estilo de vida activo ayuda a prevenir la
apnea del sueño. Ronquidos fuertes, pausas en la respiración y somnolencia diurna son
señales de alerta que requieren evaluación médica y tratamiento adecuado. - El cáncer de piel es más frecuente y grave
Los hombres suelen usar menos protector solar y realizar menos autoexámenes de la piel, lo
que hace que el diagnóstico del cáncer cutáneo sea más tardío. Como consecuencia, presentan
una mayor tasa de mortalidad por melanoma que las mujeres —alrededor de un 31% más de
muertes—, según datos publicados en JAMA Dermatology.
Qué se puede hacer: Utilizar protector solar todos los días, incluso cuando el cielo esté
nublado, usar ropa con protección UV para exposiciones prolongadas al sol y realizar una
consulta anual con un dermatólogo.
¿Y el cáncer de próstata?
Por supuesto, esta enfermedad merece una atención especial. La Comisión de Cáncer de
Próstata de la revista científica The Lancet estima que el número de casos podría duplicarse a
nivel global para 2040, alcanzando los 2,9 millones —un aumento de casi 107%—. Este avance
está relacionado con el envejecimiento de la población y el diagnóstico tardío, que sigue
siendo una de las principales causas de muerte.
Qué se puede hacer: Es fundamental realizar un chequeo anual con un médico urólogo a partir
de los 45 años, o antes, si existe antecedente familiar de la enfermedad. Iniciar 2026 con esta
revisión programada puede marcar la diferencia en la detección temprana y la prevención.

