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Por qué ocurre el efecto «yo yo» en las dietas

A quien no le ha pasado que luego de bajar de peso con una dieta, viene el efecto “yo-yo” de la obesidad, demarca un ciclo de pérdida y recuperación sucesiva del peso corporal como consecuencia de una dieta hipocalórica excesiva.

Durante cada ronda de dieta y ganancia de peso, las proporciones de grasas corporales aumentan y también aumenta el riesgo de desarrollar las manifestaciones del síndrome metabólico, incluyendo la diabetes del adulto, hígado graso y otras enfermedades relacionadas con la obesidad.

Los investigadores del Instituto de Ciencia Weizmann han demostrado en investigaciones con ratones, que los microbios intestinales denominados colectivamente microbioma, juegan un inesperado papel en el aumento de peso posterior al rebote de la dieta y que este fenómeno común en el futuro puede prevenirse o tratarse mediante la alteración de la composición o función del microbioma.

Los investigadores descubrieron que después de un ciclo de ganar y perder peso, el sistema corporal de todos los ratones volvió a la normalidad, excepto el microbioma. Durante unos seis meses después de la pérdida de peso, los ratones obesos retuvieron un microbioma anormalmente obeso.

“Demostramos que en ratones obesos que siguieron exitosas dietas y pérdida de peso, el microbioma retiene una “memoria” de la obesidad previa, comenta Elinav. “Este microbioma persistente acelera la recuperación del peso cuando los ratones son sometidos nuevamente a una dieta alta en calorías o comen regularmente cantidades excesivas. Segal explica que “mediante la realización de un análisis funcional detallado del microbioma, hemos desarrollado un potencial terapéutico para aliviar el impacto del rebote del aumento de peso”.

El estudio fue dirigido por Christoph Thaiss, un estudiante Ph.D del laboratorio de Elinav. Thaiss colaboró con el estudiante de maestría Shlomik Itav, del laboratorio Elinav, Daphna Rothschild, un estudiante Ph.D del laboratorio de Segal, así como con otros científicos del Weizmann.

En una serie de experimentos, los científicos demostraron que el disfraz del microbioma “obeso” fue un gran impulsor del aumento de peso después de la dieta acelerada. Por ejemplo, cuando los investigadores destruyen los microbios intestinales en ratones, tratándolos con antibióticos de amplio espectro, el aumento exagerado posterior al mismo, o sea el rebote se eliminó.

A continuación, los científicos desarrollaron un algoritmo de aprendizaje, basado en cientos de parámetros individualizados de microbiomas, que exitosamente prescribieron la ganancia de peso en cada ratón, basados en las características del micriobioma luego de haber ganado peso y logrado una exitosa dieta.

Más aún, mediante la combinación de enfoques genómicos y metabólicos identificaron dos moléculas que condujeron al impacto del microbioma en la recuperación de peso.

Estas moléculas que pertenecen a la clase de productos químicos orgánicos llamados flavonoides obtenidos a través de la ingesta de ciertas verduras, se degradan rápidamente por el microbioma “post-dieta”, de modo que los niveles de esta post dieta son significativamente más bajos que en los ratones sin historia de obesidad.

Los investigadores descubrieron que en circunstancias normales, estos dos flavonoides promueven el gasto de energía durante el metabolismo de las grasas. Bajos niveles de síntesis de estos flavonoides en el ciclo de peso previnieron la liberación de energía derivadas de la grasa, haciendo que los ratones después de la dieta acumularan grasa adicional cuando regresaron a una dieta alta en calorías.

Por último, los investigadores utilizaron esta tesis para desarrollar nuevos tratamientos de prueba para la obesidad recurrente. Implantaron a ratones obesos con microbios de ratones que nunca fueron obesos. Este trasplante fecal microbioma borró la “memoria” de la obesidad en ratones cuando se los volvió a exponer a una dieta alta en calorías, previniendo la obesidad excesiva recurrente.

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