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¿Hora de hacer deporte? Renueva el color de tu bicicleta

El último tiempo, la bicicleta ha dejado de ser utilizada sólo en actividades recreativas para convertirse en un medio de transporte más, en sintonía con un estilo de vida saludable. Ya sea para recreación, actividad física o como medio de transporte, el uso continuo de la bicicleta ha hecho que ésta se deteriore con mayor rapidez.

Por ello, Rust-Oleum te propone renovarla y personalizarla de manera fácil y rápida. Aunque no lo creas, dar nueva vida a tu bicicleta es posible en una sola tarde, gracias a la pintura en aerosol.

Sólo necesitas un producto que se adhiera sobre metal y que te permita no sólo pintar tu bicicleta, sino también protegerla de la corrosión. Para ello, Rust-Oleum te recomienda utilizar su línea Metal Protection, para conseguir un acabado metálico que sea resistente y anticorrosivo.

Otra alternativa es utilizar la línea Ultra Cover 2X, que ofrece una gran variedad de colores y acabados que poseen dos veces más de poder cubritivo que otras marcas.

Ambas opciones se pueden aplicar sobre cualquier tipo de superficie y además, gracias a su fácil aplicación y secado ultra rápido, tu bicicleta quedará lista en una tarde.

Elige entre la amplia gama de colores disponibles y sigue estos simples pasos:

  1. Busca un lugar al aire libre y cubre el piso y los objetos cercanos con una sábana vieja o nylon, para evitar que se manchen.
  2. Retira calcomanías y/o cualquier tipo de etiqueta que esté pegada sobre la bicicleta. Asegúrate de eliminar completamente cualquier rastro de adhesivo que quede sobre la superficie a pintar. En caso de que la pintura de la bicicleta esté saltada, se recomienda lijarla suavemente (con una lija fina) para nivelar la absorción de la pintura y eliminar partes flojas.
  3. Lava tu bicicleta con agua y detergente y déjala secar completamente. Es muy importante que no tenga grasa ni suciedad y esté completamente seca para que la pintura pueda adherir y logres un acabado resistente.
  4. No olvides recubrir las partes de la bicicleta que no quieres pintar: por ejemplo, las ruedas y el tenedor delantero (tijera) o el eje de pedales. Para obtener un resultado perfecto, si te animas, puedes desarmar la bicicleta.
  5. Agita bien la lata de aerosol antes de usar. Vuelve a agitar el envase cada tanto para que los distintos componentes de la pintura se mezclen correctamente y tengas un resultado uniforme.
  6. Prueba la técnica de pintado sobre un diario o cartón.
  7. Pinta con movimientos suaves y parejos de ida y vuelta, ubicando el aerosol a 20-30 cm del objeto y aplicando la pintura levemente cada pasada. Comienza por las uniones y el eje de pedales. Estas son las partes más difíciles de pintar. Espera 15 minutos entre aplicaciones y no te preocupes si no cubres toda la superficie con la primera o segunda capa, ya que es necesario aplicar varias capas delgadas para lograr un acabado más prolijo, evitar goteos y hacer rendir más el aerosol.
  8. Es importante siempre empezar a pintar desde fuera del objeto y terminar la pasada también desde fuera de éste. Así evitarás generar un “punto” con mayor carga de pintura que quede más oscuro que el resto o incluso pueda generar algún goteo.
  9. Para darle una protección adicional, se recomienda aplicar una mano fina de pintura en aerosol transparente.
  10. En 20 minutos tu bicicleta estará seca al tacto y podrás manipularla luego de una hora después de haber aplicado la última mano de pintura.
  11. Para  lograr un acabado durable y resistente es muy importante que esperes 24 horas antes de utilizar tu bicicleta recién pintada, para que la pintura cure por completo y no se salte si sufre un golpe.
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