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Halloween: ¿Es bueno comer muchos dulces en la noche?

 

  • Desde ya hace algunos años que esta fiesta de “Noche de Brujas” se celebra en nuestro país. Con niños cada vez más entusiasmados con pedir dulces puerta a puerta, consultamos a una nutricionista sobre las recomendaciones para sortear con éxito la noche del 31 de octubre.

Aunque se trata de una fiesta de origen celta, en la actualidad Halloween se vive en Chile como si fuera una costumbre propia. Con la “Noche de Brujas” no sólo llegan los disfraces, sino también cantidades abundantes de dulces de distintos tipos y tamaños que, de acuerdo a la tradición de esta fiesta, se regalan y se piden puerta a puerta.

“Es una fiesta que sin duda es entretenida y muy atractiva para los niños, sin embargo, puede resultar nociva para su salud si la ingesta de caramelos es excesiva, producto de la cantidad de azúcares refinados y grasas presentes”, explica July Hes, nutricionista de Clínica Bicentenario. “

Según la especialista, un niño puede llegar a consumir en esta fecha de 10 a 20 unidades de dulces diarias, es decir, de 240 a 480 kcal extras y en base a dulces (cada caramelo tiene 24 kcal) una cifra muy superior a la ingesta diaria recomendable, que no debiera ser superior al 10% de las calorías diarias del niño (en base a dulces).

Entonces, ¿qué hacer?

De acuerdo a Hes, se pueden seguir algunos simples consejos para que los niños tengan un Halloween más saludable.

Educar sobre los riesgos. Antes de salir de casa, tomarse el tiempo de explicarle a los niños lo dañino que resulta la ingesta excesiva de dulces. “En casa debemos educar sobre este consumo y es importante acordar las reglas que se seguirán posteriormente a la recolección, para que los niños lo tengan claro”, indica.

Dosificar y limitar la cantidad de dulces. Es esencial que los padres pongan límites a sus hijos en la ingesta de los caramelos recolectados. “Los papás deben controlar su consumo, intentando que no coman más de 1 o 2 golosinas diarias, las que se pueden ir administrando, por ejemplo, como recompensas o premios por objetivos logrados”, señala la nutricionista de Clínica Bicentenario.

Evitar el consumo durante la noche. Según la especialista, durante estas horas del día, los azúcares en exceso producen efectos molestos, como cólicos y meteorismo, y las grasas demoran el vaciamiento gástrico, provocando malestar estomacal.

Revisar calidad y expiración de los productos. Siempre es recomendable conocer la fabricación e ingredientes de los dulces que los niños van a consumir. “Esto es importante, porque lamentablemente muchas veces se compran productos baratos, que son más dañinos para la salud, con mayor cantidad de grasas y azúcares”, comenta July. Igualmente, se debe verificar la fecha de vencimiento de los caramelos, para evitar problemas posteriores.

 Innovar con comida saludable. “Lo saludable no necesariamente es sinónimo de fome. Usando la imaginación, los papás pueden animarse a crear postres originales, como por ejemplo, jugos en base a frutos rojos 100% naturales servidos en vasos decorados ad hoc a esta fiesta, pareciendo verdaderas pócimas; o usar moldes alusivos a Halloween y preparar gelatina de naranja sin azúcar, entre otros”, propone la especialista.

Usar sorpresas.  La especialista sugiere entregar, como alternativa a los dulces, las clásicas sorpresas que se utilizan en los cumpleaños, ya que aportan a la entretención y suplen el deseo de los niños de recibir golosinas.

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