add share buttons
Noticias

Estudio chileno descubre que un elemento de la sal causaría hipertensión

 

  • Científico del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII, señala que este elemento de la sal y no el sodio, generaría un alza en la presión sanguínea. Estudios en modelos animales buscan aportar a la prevención de esta enfermedad, que genera fallecimiento en uno de cada  tres chilenos.

Es sabido que comer mucho sodio o sal es malo para nuestra salud porque nos puede causar variadas enfermedades. De hecho, la nueva ley de etiquetado, que comenzó a regir este año, es claro un ejemplo de ello. “Sin embargo, en este mismo contexto no se ha prestado  mayor atención al cloruro, presente mayormente en la sal, y su rol en el desarrollo de hipertensión”, advierte el Dr. Luis Michea, investigador del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII.

Las declaraciones del médico, se realizan en el marco de su reciente estudio en modelos animales, cuyos resultados preliminares sugieren que el cloruro de la sal sería el elemento necesario para el desarrollo de esta enfermedad, y no el sodio. Esto, considerando que el 80% del cloruro presente en la dieta de las personas, se genera a partir del consumo sal.

Cloruro y sus efectos en hipertensión

“Nosotros trabajamos con ratones a los que inyectamos una hormona, llamada angiotensina 2 que genera hipertensión y luego les damos sal. Tal como se ha observado en personas, este elemento les hace subir la presión, pero cuando eliminamos al cloruro de la fórmula, vimos que no se aumentaba la presión arterial. Y más interesante aún, observamos que al darles un exceso de cloruro, pero sin sodio, su presión incrementaba aún más.  Esto es fundamental, ya que nos indica que al menos el sodio por sí solo, no es suficiente para generar hipertensión”, comenta el Dr. Michea. Estas temáticas fueron explicadas en el marco del II Congreso Chileno de Hipertensión Arterial, realizado recientemente en el Hotel Plaza El Bosque.  

Develar estas preguntas podría tener utilidad en el ámbito médico y científico.

En Chile uno de cada tres fallecimientos al año tiene por causa la hipertensión arterial,  y “vamos en una tendencia al alza con respecto al número de casos afectados por esta enfermedad”, según estima el investigador.

Reemplazando la sal en la dieta

Luis Michea

El Dr. Michea explica que este tipo de investigaciones se originó hace más de dos décadas, probando el efecto de diferentes sales en personas. Así, junto a testear efectos del cloruro de sodio, se probó qué sucedía con la ingesta de citrato de sodio o bicarbonato, viendo que la presión no se incrementaba. Sin embargo, las investigaciones no siguieron expandiéndose de forma masiva a nivel mundial.

El científico chileno ya está desarrollando nuevos experimentos con animales, empleando productos como fosfato de sodio o el bicarbonato, estudios que podrían durar algunos meses. Su apuesta es continuar explorando qué pasa con el consumo de otro tipo de sales en el organismo, que no contengan cloruro.

De esta forma, se podría pensar en reemplazar la clásica sal por otros elementos que den sazón y sabor a las comidas. “También, sería interesante analizar, por ejemplo, los efectos del glutamato de sodio, también conocido como ají no moto, cuya  particularidad es la de acentuar el sabor”, comenta. Este elemento, extraído a partir del alga Laminaria japónica, kombu, hace más de un siglo, también se le denominó umami, el “quinto sabor”, siendo reconocido más tarde por la Food and Drugs Administration, FDA.

Se utiliza con frecuencia en la gastronomía oriental y peruana, como un potenciador del sabor. Y también, se encuentra presente en diferentes alimentos procesados tales como: queso parmesano, kétchup, sopas instantáneas, entre otros.

Sin embargo, también ha sido cuestionado su empleo excesivo, ya que puede generar malestares físicos, tales como: migrañas, náuseas o taquicardia. “No se trata de promover el consumo excesivo de este tipo de sales. Aún debemos investigar bien sus efectos, pero es interesante analizar si su consumo moderado podría ser más saludable que el cloruro de sodio”, comenta el Dr. Michea.

Dieta y prevención

Los estudios del Dr. Michea esperan contribuir a la prevención de esta enfermedad y a un mayor abordaje sobre la importancia de la dieta, en el cuidado o aparición de la patología.

No obstante, el especialista asegura que es importante seguir las recomendaciones de la OMS, para que los chilenos disminuyan el consumo de sal a la mitad. Esto es, a solo 5 grms al día, lo óptimo para una mejor salud.

¡Comenta con Facebook!

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*