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Estudio chileno señala que obesidad reduce sobrevida de pacientes con cáncer de ovarios

  • Estudios del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia señala que reducir sobrepeso mejora expectativa de sobrevivencia. Las dras. Carolina Ibáñez y Loreto Bravo, de la U. Católica, investigan relación entre obesidad, alteración de la respuesta  del sistema inmune y su efecto en  la agresividad de este mal oncológico que afecta a 4,4 mujeres por cada cien mil.

Poder mejorar la esperanza y calidad de vida de pacientes chilenas con cáncer de ovario, y generar cambios a nivel de políticas públicas que impacten en su salud,  es una de las metas que persigue un grupo de investigadoras del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, IMII.

Los estudios sobre esta enfermedad, que afecta a un 4,4% de cada 100 mil mujeres en el mundo, son dirigidos por la oncóloga, Dra. Carolina Ibáñez y la Dra. en Ciencias Biológicas, María Loreto Bravo.  Desde sus diversas líneas de trabajo ambas comparten un sueño: entregar salud y bienestar a estas pacientes, cuya tasa de mortalidad suele ser alta tras el diagnóstico. Y la estrategia no pasa justamente por la creación de un nuevo fármaco, sino por demostrar que al mejorar la alimentación y disminuir el sobrepeso de las afectadas, se puede reducir la agresividad de estos tumores.

“Si bien este cáncer no es de alta frecuencia, en general su diagnóstico es tardío porque se confunde con color irritable u otra enfermedad benigna, lo que incide en su peligrosidad. De hecho, el 75% de las pacientes debuta en etapas avanzadas por lo que, el enfoque del tratamiento muchas veces es paliativo y no curativo. En el mundo se han hecho estudios sobre métodos de detección temprana, pero no se ha demostrado que eso pueda impactar realmente en la sobrevida e incidencia de la enfermedad», comenta la Dra. Ibáñez. 

Agrega que en la actualidad, el éxito del tratamiento  depende mayormente de la cirugía, la cual además de ser muy compleja es de alto costo, bordeando los 10 a 20 millones de pesos. Sin embargo, nosotros estamos analizando otros aspectos en lo que podríamos llegar a intervenir y un bajo costo, como es cambios en la alimentación y peso”, comenta la Dra. Ibáñez.

Obesidad y agresividad del cáncer

Las investigadoras detrás del estudio

Las investigadoras detrás del estudio

Tras años de observar -del 2001 hasta la fecha- a 200 mujeres operadas de este cáncer y tratadas en la Unidad de Quimioterapia de la Clínica de la Universidad Católica, la Dra. Ibáñez reparó en un aspecto clave: alrededor de un 60% de las pacientes presentaba sobrepeso y obesidad, y de las que tenían un peso normal -un 15% del total- al iniciar las quimioterapias aumentaban su masa corporal, lo suficiente como para cambiar su peso a obesa.

“Después de tabular toda esta información descubrimos que la sobrevida global de aquellas pacientes que estaban con sobrepeso estaba claramente más acortada, y lo mismo pasaba con la sobrevida libre de recurrencia,  a diferencia de las mujeres que mantenían en peso normal. Nada de eso estaba relacionado con la calidad de la cirugía ni los tratamientos posteriores, ya que suelen ser estándares basados en quimioterapias que además están cubiertas por el sistema AUGE”, señala la Dra. Ibáñez.

Pero ¿qué vinculación podría existir entre obesidad y el mal pronóstico de este cáncer? Según comenta María Loreto Bravo, la muestra que observaron y estudiaron correspondió a pacientes que presentaban cáncer de mayor riesgo y de un mismo tipo histológico, todo ello, con el fin de obtener un universo homogéneo para analizar. 

“Vimos que la obesidad, considerada como una enfermedad sistémica, es un factor de riesgo en estas mujeres. Hemos visto que tienen alterado ciertos parámetros inflamatorios  que estarían incidiendo en la agresividad y recurrencia del cáncer. Está descrito en la literatura mundial, que  este tipo de tumor también es muy inmunogénico, es decir, que desencadena una alta respuesta inmunitaria, y nuestra propuesta es que los fenómenos metabólicos propios de las pacientes con sobrepeso – obesa alteran de alguna manera la capacidad de respuesta inmune de reconocer lo ajeno de lo propio”, comenta la Dra. Bravo.

En este caso, el tumor estaría siendo “protegido contra nuestra respuesta protectora inmune” por las alteraciones metabólicas e inflamatorias propias de las pacientes obesas y con sobrepeso.

Al respecto, la Dra. Ibáñez explica que células tumorales tienen ciertas características que le permiten comportarse como tal, entre las que destaca: el metabolismo y la inmunidad, aspectos que pueden manejarse a bajo costo. “Y la obesidad justamente genera un ambiente inflamatorio que altera la inmunidad y el metabolismo. Pero frente a este panorama aún tenemos mucho que explorar y analizar».

«Queremos demostrar a nivel básico cuáles son las vías o moléculas que están alteradas en las pacientes obesas. Y a nivel clínico ver de qué manera al modular la obesidad podemos cambiar esta manifestación. Asimismo, queremos estudiar cómo se comporta la inmunidad de las mujeres con obesidad a lo largo del tiempo y cómo cambiaría esta respuesta al modificar hábitos simples de vida como es la nutrición”, explica la oncóloga».

verduras

La nutrición de pacientes con cáncer es fundamental para tener una mejor respuesta de los tratamientos

En el contexto de lo inmunológico, las expertas también buscan identificar ciertos marcadores biológicos que entregan inmunidad propia al tumor,  haciendo que éste “genere su propio escudo que lo hace invisible, y engañe al sistema inmune para continuar proliferando”, mecanismo que también se ha observado en melanoma, en cáncer de pulmón y riñón. Así, el plan es encontrar estos marcadores que puedan ser medidos en sangre y que de esa manera entregar una suerte de “fotografía” de lo que está pasando a nivel molecular, en el abdomen de las pacientes.

 

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