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¿Por qué los niños fracasan en las dietas?

Sabemos que ponerse a dieta es difícil y más aún mantenerse. Si lo es para un adulto, para un niño lo es aún más. Muchos son los factores que afectan a que un intento por bajar pueda fracasar, pero el más importante es uno sólo. 

“Un niño, desde su nacimiento, necesita el acompañamiento y la aprobación de la familia. Sentirse querido y aceptado por los padres desde sus inicios es fundamental para el futuro”, explicó la licenciada en psicología, la española Jordana Wolff.

Es por eso que ante cada decisión importante se espera que la familia acompañe y brinde su apoyo. “Es común buscar afuera lo que en realidad está pasando adentro. A veces se intenta vencer obstáculos externos y los que están perjudicando son los internos”, dijo Wolff.

En caso de sobrepeso u obesidad para poder seguir una plan alimenticio y estar mejor es fundamental recibir el sostén del entorno.

“Cuando la familia resulta un obstáculo para llevar adelante una dieta, emocionalmente se ponen en juego la pertenencia y la lealtad de las personas que integran ese círculo. Es una situación horrible sentirse discriminado por los seres queridos”, aseguró la psicóloga, quien aconsejó “no resignarse a estar mejor por miedo a no ser aceptado. Las decisiones tienen que partir de una base: no se puede dejar conformes a los demás si el primer defraudado es uno mismo”.

La referencia de la doctora enmarca aquellas familias en donde no hay un cuidado específico en la alimentación y todos tienen sobrepeso.”Es entonces cuando el sueño de la dieta se transforma en una pesadilla”, dijo.

Renuncia o resignación

Con el correr de los años, el sobrepeso puede volverse obesidad y, lejos de ser un obstáculo en sí mismo, pasa a transformarse en una carga más de la vida cotidiana. “La única persona que se necesita para lograr el objetivo es aquella que está siendo perjudicada. No hay otra. El apoyo es fundamental, pero una dieta saludable debe adoptarse como un trámite personal e intransferible, en donde llegado un este extremo debe volverse impostergable”, dijo Wolff.

“Toda elección a futuro implica una renuncia: o uno se acostumbra a vivir resignado o se arriesga a superar la ola y quedar del otro lado. Pasar ese obstáculo, desafiar al tiempo y ver los resultados es más difícil que convertirse en un negador o hacerse el distraído”, explicó la psicóloga.

Fuente: Infobae

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