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Kate Hudson: “Tenemos que aceptar todos los cuerpos, y si la obesidad es un problema, lo es de salud”

  • Kate Hudson presenta ‘Kung Fu Panda 3’, su último trabajo. 

Es un ícono de belleza. Kate Hudson ha cuestionado ese concepto con su libro «Pretty Happy: Healthy Ways to Love Your Body», que le ha devuelto un poco de la popularidad de la que disfrutó en la década pasada, cuando era una de las estrellas más importantes de su generación. 

Más concentrada en criar a sus dos hijos que en recuperar su lugar en Hollywood, la hija de Goldie Hawn le prestó la voz a la osa gordita Mei Mei, uno de los nuevos personajes en la versión original de Kung Fu Panda 3 , que este viernes llega a las carteleras. Sin embargo, no deja de actuar frente a las cámaras. Más adelante le veremos en uno de los capítulos de Mother’s Day, la nueva película de Garry Marshall y en Deepwater Horizon, un thriller de Peter Berg en el que comparte cartel con Mark Wahlberg.

– ¿Participaste en Kung Fu Panda 3 porque tienes dos niños o porque te resulta complicado trabajar siendo madre a tiempo completo y el doblaje es una buena opción?

– No fue ni una ni otra razón. Acepté esta película porque era un gran personaje y trabajar con Jeffrey Katzemberg siempre es muy agradable. Era un buen proyecto. Vamos, no lo pensé demasiado. Recibí una llamada telefónica en la que él me preguntó si me quería sumar, me pareció que iba a ser divertido y fácil y acepté. Eso es todo. 

– Pero además estabas familiarizada con la franquicia…

– Por supuesto. Mi hijo creció con estas películas y yo lo acompañé. Ryder tenía 4 años cuando se estrenó la primera Kung Fu Panda y tenía 7 cuando llegó la segunda. Ahora tiene 12 y Po es un adolescente en esta tercera entrega. Todos hemos crecido junto con él.

– Te habrás convertido en la estrella de tu casa gracias a esta película…

– No te creas. El entusiasmo debe de haber durado un día, y luego todo volvió a la normalidad. El más pequeño, que tiene 4, debe de haber pensado que me fui a trabajar y me convertí en una osa panda. Fue la primera vez que les llevé a una premiere, y fue en ese momento en que me di cuenta que hay una parte de mi vida que nunca compartí con mis hijos, porque les protejo demasiado de toda la locura del mundo del espectáculo. Fue una buena experiencia para ellos. Además, es cierto, hacer el doblaje de una película es mucho más fácil que participar en un rodaje. Llegas a la sala de grabación con tu ropa deportiva, no hace falta que te maquillen ni te peinen, te sientas en un cubículo durante dos horas, en el que trabajas con los directores y luego te vas a tu casa. Y más tarde, cuando llega el momento de la promoción, sales a recorrer el mundo y te vas con Jack Black a China.

– Tu personaje es una osa gordita, y en tu libro hablas sobre como las mujeres lidian con su imagen. ¿Te parece que una película como ésta ayuda a expandir el concepto de belleza femenina?

– Por supuesto. La sociedad ha definido por nosotros cual es el concepto de belleza. Pero eso es algo que cambia. Hay una evolución de ese concepto. Hay un libro fabuloso que se llama «La supervivencia de las más bellas», que explica muy bien de qué manera las mujeres deben lidiar con la presión social que generan los conceptos de lo que es bello y lo que no lo es.

– ¿Fue por eso que escribiste el libro?

– No necesariamente. Me vinieron a ver y me hicieron sentir que hacía falta que alguien dijera públicamente lo que pienso. Decidí compartir mi filosofía sobre el tema porque a mi no me interesa decirle a la gente que es lo que tiene que hacer para ser feliz. Yo creo que todo el mundo tiene que poder hacer lo que les hace feliz. Todo el tiempo le están tratando de vender la fórmula de la felicidad a la gente, pero la felicidad es subjetiva. La felicidad de una persona no es la misma que la de otra. También hay un error de concepto en donde el objetivo para ciertas personas es verse de determinada forma y no ser saludable. Para mi la salud involucra tanto lo mental como lo físico. Las dos cosas van de la mano y uno no puede ser armónico si una de esas cosas no está bien. En cualquier caso, yo creo que tenemos que aceptar todos los cuerpos y si la obesidad es un problema, tiene que ver con la salud.

– ¿Estas pensando en escribir un segundo libro?

– Sí, en estos momentos estoy hablando con mis editores sobre eso. Me han propuesto una continuación y me gusta la idea. No se aún cual será el tema ni cuando lo voy a escribir, pero hay un par de ideas que me interesan.

– ¿Eres disciplinada a la hora de escribir?

– No, no mucho, pero escribo todo el tiempo. Me hubiera encantado ser más disciplinada, soy terrible con las estructuras. Tengo que irme de mi casa para poder escribir, porque cuando estoy allí tengo que ocuparme de todo. Si me siento a escribir en mi casa, a los 20 minutos alguien me golpea la puerta o uno de los niños me llama. Cuando organizo todo para sentarme escribir, me concentro muy bien en el trabajo. Me encanta hacerlo, suelo escribir las cosas tal como se me van ocurriendo y luego reviso y edito.

Fuente: http://www.lavanguardia.com

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