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#Columna: Si no pudiste con tu alimentación, también estás enseñando a comer mal a tus hijos

Pensamientos de una Psicóloga Gorda Rehabilitada:

Todos estamos conscientes que la cirugía es una opción casi final, ya lo hemos intentado todo: desde acupuntura, ejercicio, cremas, pastillas, recetarios magistrales, plantillas mágicas, dietas de la luna, dieta del repollo y cuanta dieta se nos cruce que nos recomiende una amiga o conozcamos en Facebook. Ya dejamos de mirarnos al espejo hace mucho, ya no nos sacamos fotografías y solo los que lo hemos vivido sabemos cómo se siente todo eso, y conocemos cómo todas esas experiencias van dañando nuestra autoestima.

Conversaba con una paciente respecto a la importancia del rol de la familia o personas significativas en este proceso y pensé en ustedes.

¿Por qué lo menciono? Porque en la consulta conozco muchas personas que están muy entusiasmadas con la idea de operarse, pero deben considerar muchos factores. Uno de ellos es el rol que va a jugar su familia en este proceso.

Cuando me refiero a familia, me refiero a todas esas personas significativas que van a estar cerca de ti al momento de la operación, que vivan contigo, que compartan el espacio cotidiano. Existen muchos tipos de familia, pero siempre recomiendo, que podamos tener conciencia de quién será esa persona que esté a diario a tu lado, porque esa persona será quien te apoye y te levante en los momentos de debilidad…. y por cierto que los vamos a tener.

Bien está el dicho: “Te operan el estómago, no la cabeza”. La cirugía Bariátrica es un empujón inicial bellos y bellas, la pega de verdad viene después y eso no lo dimensionamos hasta que lo estamos viviendo.

En tu hogar, deberás pensar en realizar varios cambios. Por ejemplo, si estás previo a una cirugía, pues anda y mira tú despensa y refrigerador. Y piensa qué cosas de esas contienen azúcar… qué alimentos contienen altos niveles e carbohidratos…. Si quieres tener resultados formidables, imagínate sin pan y sin bebidas gaseosas. ¿Crees que puedes hacerlo?, entonces comienza por esos pequeños cambios y piensa en cómo tu familia te puede ayudar, en cómo están viviendo hoy su alimentación, en cuántas cosas fritas comen a la semana, en cómo estás mandando colaciones al colegio para la alimentación de tu hijo o hija, en qué les estás enseñando a tu hijo(a) como hábito de alimentación… porque dalo por hecho, si no pudiste con tu alimentación, también estás enseñando a comer mal a tus hijos… le estás heredando tus problemas de obesidad. ¿Realmente quieres eso?

Comienza con pequeños cambios.

Si ya estás operado(a) pues ten siempre cerca a tu nutricionista y anda conversando con ella las pautas de alimentación, nunca sugiero que copies la dieta de otro operado, porque la profesional es quien adecua una dieta respecto de tu sexo, edad, si has tenido hijos, si tienes problemas de salud relacionados y en base a todo eso y más configura tu pauta de alimentación. No te sigas jugando malas pasadas como antes de la cirugía. Y cuando quieras darte un relajo, pues lo conversas con ella y lo planifican, para que no afecte negativamente tu proceso.

Tu familia, ojalá previo a la operación, deben contar con una charla u orientación respecto de cómo enfrentar este proceso, de las cosas que pueden ocurrir en el post operatorio, de cómo comenzarás tu alimentación desde líquidos, papillas, picados hasta alimentos más enteros, de cómo deben contener cuando presentes esos cambios de humor desmedidos, de cómo deben prestar atención a tu debilidad y cansancio al principio, de cómo tu cambio va a afectar su intimidad sexual, de cómo vas a vivir un mundo nuevo y tu esposa o esposo, o pareja van a acompañar el cambio y como se deben acompañar los celos… en fin, hay muchas cosas que vienen en este camino, por ello la importancia de conocerlos antes y que puedan contar con alguien que les acompañe en este proceso cuando les surjan dudas.

Espero estos tips les sirvan de orientación… hay un mundo de cosas que van a experimentar y vivir, el trabajo posterior a la cirugía es 80% mental, psicológico y deben saber mantener la calma, aprender a manejar la ansiedad y disfrutar de todos los beneficios de la cirugía, que van a ser muchos, se los digo de verdad.

Por

Catherine Elena Pardo Riquelme

Psicóloga

+56956894083

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2 comentarios en #Columna: Si no pudiste con tu alimentación, también estás enseñando a comer mal a tus hijos

  1. Muy buena publicación Catherine, haces que uno reflexione mucho de lo que hacemos con nuestro cuerpo, el saber realmente como nos nutrimos y la familia debe ayudar mucho para que las gorditas podamos cambiar nuestra forma de comer, yo llevo luchando muchos años contra mi peso, pero seguiré dando la pelea hasta que logre un buen resultado.
    gracias.

  2. Catherine Pardo // agosto 22, 2015 en 9:10 pm // Responder

    Yasna, esa es la actitud!!!! Pues a compartir, preguntar y aprender… vaya definiendo pequeños pasos para el cambio. Viva un día a la vez. Vamos que se puede!!!

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